Dime qué vino te gusta y te diré qué cerveza tomar


Si cierras los ojos e imaginas una cena con tu comida favorita, ¿qué bebida la acompañaría? Mucha gente mencionaría un vino en particular, y cada vez más personas se inclinan por un vino natural.
La búsqueda de productos locales, reales y naturales ya no es una moda, sino una realidad. De hecho, es esta misma búsqueda la que ha llevado a muchos a descubrir el vino natural, por la variedad de sabores y aromas. Al igual que en el vino, en la cerveza existen cientos de estilos distintos por descubrir, más allá de la típica caña que solemos llamar “cerveza normal”.
Sabores y aromas compartidos entre el vino y la cerveza artesana“El consumidor busca proyectos que sean sostenibles, que apoyen la materia prima de proximidad, que cuiden la imagen y que se note el amor invertido en el proyecto”, cuenta Aleix Puig, de Màger Brew de La Llacuna, en Cataluña.
Las similitudes entre ambos mundos han llevado a que cervezas artesanas participen en festivales de vino, como la Fira de Nous Vinyataires de Catalunya, que reúne y da visibilidad a nuevos proyectos vinícolas. Un ejemplo perfecto de esta fusión es Mix Down, una serie de cervezas elaboradas por Màger y en las que utiliza cuatro variedades de uva procedentes de La Llacuna (Alt Penedès). Una de las versiones lleva parellada y sauvignon blanc, y la otra, xarel·lo y garnacha blanca, provenientes de viñedos como Torrebusqueta y La Creu del Pla, de la familia Travé. En su elaboración, han seguido un proceso natural, con maceración carbónica y el mosto fermentando con su propia levadura de la uva, para luego hacer una cofermentación final con la cerveza y la levadura Lachancea thermotolerans.

Sergio Martínez González, cofundador de Meta Edabeak, también ve claras las similitudes entre ambos mundos: “Coincidimos bastante en los valores y en la mínima intervención. No utilizamos agentes externos. En nuestro caso, usamos una levadura que vamos mimando; ellos la tienen en la piel de sus uvas, que también miman muchísimo”, cuenta. Meta Edabeak ha participado en varias ferias de vino como Vella Terra, con sus cervezas farmhouse (de tipo ale que originalmente se producían en las granjas de Valonia, zona francófona de Bélgica). Sus cervezas van desde saison hasta algunas con fruta e incluso vegetales, lo que les da distintos perfiles para maridar y acompañar todo tipo de momentos.
Cervezas para amantes del vinoSi ya te han entrado ganas de probar opciones, aquí tienes algunas cervezas que seguro podrás encontrar en tiendas especializadas de muchas ciudades:
- ‘Lambic’: Un estilo de fermentación espontánea originario de Bélgica. Ejemplos clásicos incluyen cerveceras como Cantillon y 3 Fonteinen. Son cervezas complejas, ácidas y con una gran profundidad aromática, perfectas para quienes disfrutan los vinos más salvajes y naturales.
- ‘Flanders Red Ale’ y ‘Flanders Brown Ale’ (’Oud Bruin’): Si prefieres los tintos con crianza en barrica, estos estilos del norte de Bélgica pueden ser tu mejor opción. Tienen notas avinadas y maltosas que recuerdan, en el caso de la Flanders Red Ale, a ciertos tintos envejecidos. Algunos ejemplos son Rodenbach Classic y Liefmans Oud Bruin.
- ‘Berliner Weisse’: Para los amantes de los espumosos, esta cerveza es una gran alternativa. Se dice que las tropas de Napoleón la llamaban “el champán del norte” por su alta carbonatación y ligera acidez. Elixir Vitae, de Cerveza Espiga, es un ejemplo local que puedes encontrar todo el año.

Lo mejor de todo es que muchas tienen un contenido alcohólico menor que el del vino, lo que las hace ideales para cualquier momento del día. Ya sea en verano, como aperitivo antes de la comida o para acompañar una cena, son una opción perfecta para explorar nuevos sabores y descubrir que el mundo de la cerveza puede ser tan diverso y apasionante como el del vino.
Así que, si eres amante del vino, no dudes en darle una oportunidad a estas cervezas. Puede que encuentres una nueva opción para acompañar tus comidas.
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