La dieta caníbal: el castigo que recibió Mané...
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Y llegó el día en que el Caníbal perdió el apetito. ¿Conoces a un delantero en el mundo que tenga más hambre que Cristiano Ronaldo? Nosotros tampoco. Pues bien, anoche, en el minuto 48 del Al Wehda-Al Nassr, el portugués marcó y, en el décimo minuto del descuento, todo el mundo estaba seguro de que marcaría otro, porque el árbitro pitó penalti a favor del equipo de Pioli. Pero ocurrió lo inimaginable: CR7, con una sonrisa navideña, le dejó el balón a Sadio Mané que marcó el 2-0. Inimaginable no sólo por la voracidad innata del delantero, sino sobre todo porque tiene en la cabeza un objetivo más que los demás: alcanzar los mil goles oficiales. Aún le quedan unas cuantas docenas por recorrer y, a sus 40 años, ya queda poca arena en el reloj de arena de su carrera. Imagínense si cerrara el negocio en 999… ¿Cuánto pensará en el penalti de Mané? Pero sucedió. De repente, Scrooge descubrió la generosidad, la edad le inspiró una nueva sabiduría que le hizo preferir el placer de dar a un nuevo paso hacia los mil. Quizás fue una lección para el hijo que en el Al Nassr Sub 15 marca unos diez goles por partido y ayer, en el estadio, observaba como siempre a su padre. -Bien, Junior, pero recuerda que no puedes vivir solo de Siuuu. O tal vez la lección fue para nosotros, para nuestro campeonato. CR7 vio a Lookman robar un penal que no era suyo; Vio a Lucca defender el balón con la garra de un All Black ante compañeros que querían arrebatárselo y explicó: "¿Ves cómo se hace? Hasta un caníbal como yo puede saltarse una comida".
La Gazzetta dello Sport