Un Barça con más bajas y sin refuerzos hace de tripas corazón antes de un nuevo clásico
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El Barça visita este jueves (20.45 horas) al Real Madrid en la Euroliga por delante en la clasificación. Los de Peñarroya le sacan una victoria a los blancos después de 26 jornadas. Quién lo diría de un equipo que parece generar sólo noticias negativas, con un futuro próximo que ni el más optimista es capaz de pintar de rosa y que sigue abandonado por su propio club. El panorama es desolador aunque desde el interior del vestuario intentan hacer de tripas corazón. No deja de ser su obligación pero su mérito tiene dadas las circunstancias.
El último golpe que ha recibido el maltrecho equipo azulgrana llega en un ámbito recurrente, el de las lesiones. Juan Núñez sufre una inflamación en el menisco externo de la rodilla derecha y es baja para el duelo del Movistar Arena. Eso rezaba el parte médico pero minutos después Peñarroya encendía todas las luces de alarma. “Lleva meses arrastrando problemas, ha jugado infiltrado y los servicios médicos lo han intentado todo, pero ha llegado un momento en el que no puede. Veo complicado que vuelva a jugar esta temporada”, espetaba el técnico azulgrana en la previa.
“Es una evidencia que la situación es complicada pero no renunciamos a nada”, subraya PeñarroyaLa ausencia del madrileño se une a las de Nicolás Laprovittola –lesionado de larga duración–, Jan Vesely –siguiendo un tratamiento conservador en la rodilla que le tendrá aún más de un mes fuera– y Kevin Punter –recuperándose de un problema en el hombro–, tres jugadores capitales en el esquema de Peñarroya. “De los cinco años que he estado en Barcelona es el más complicado en este sentido sin ninguna duda”, confesaba el checo Satoransky.
A pesar del panorama, casi apocalíptico, el club ha decidido no fichar a nadie. La situación económica sigue cogida con alfileres y el baloncesto ocupa un nivel muy bajo en las prioridades del despacho de un Laporta con demasiados frentes abiertos. No se hará esfuerzo alguno. “Lo que tenía que decir ya se lo he dicho a quién debía hace muchas semanas. Yo me dedico a intentar sacar el máximo de los jugadores que tengo, soy el entrenador, mejor o peor, y ahora parezco el peor del mundo, pero tengo un gran compromiso con los jugadores y la gente que me trajo al Palau”, sostenía el técnico egarense.
La directiva azulgrana ha decidido no hacer ningún esfuerzo económico a pesar del desolador panoramaEl Barça regresa hoy a la competición justo dos semanas después de caer ante el Tenerife en los cuartos de la Copa del Rey tras una deficiente segunda parte. Siendo realistas, ahora mismo sus dos objetivos prioritarios son asegurar su presencia en los playoffs, tanto de la Liga Endesa (7.º) como de la Euroliga (9.º). Misiones que se van complicando dada la delicada situación del equipo, que para empezar ha tenido que tirar de la cantera (Sarr, Villar y Keita) para completar la convocatoria para viajar a Madrid. “Es una evidencia que la situación es complicada, dentro del vestuario somos conscientes. No renunciamos a nada pero también somos conscientes de la realidad. No pongo excusas”, zanjaba Peñarroya, que hablaba sin tapujos de sus sentimientos. “Estoy jodido. Cuando vienes al Barça esperas que las cosas vayan un poquito mejor pero, a partir de aquí, me toca trabajar. Estos chicos –los jugadores– trabajan duro y están implicados”.
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