Cubarsí- Iñigo Martínez: Guardianes en las dos áreas

Se han convertido en la pareja de baile predilecta en la defensa de Hansi Flick. Se miran, se entienden, defienden y hacen caer a su rival en la trampa del fuera de juego. Comparten su frustración si fallan. Y también marcan. 15 años separan a Iñigo Martínez (33) de Pau Cubarsí (18). Pero no lo parece.
Cierto es que la explosividad de Lamine Yamal centra todas las miradas; es el efecto sorpresa que producen sus 17 años. Pero la madurez de Pau Cubarsí es de otro planeta. Ayer el de Estanyol se convirtió en el defensa más joven de la historia del Barça en marcar un gol con 18 años y 34 días. Carles Puyol tenía 23 y hacía dos temporadas que había ascendido al primer equipo cuando marcó su primer gol. Fue ante el Valladolid en el 2001. Gerard Piqué tuvo que irse para volver. Tenía 21 cuando perforó la portería por primera vez con su Barça. Fue en la Champions, ante el Sporting de Portugal en el 2008. Y tenía 22 cuando marcó en el histórico 2-6 contra el Real Madrid en la Liga.
Lee tambiénAquello parecía una barbaridad. Y lo fue. Por eso choca más ver que Cubarsí haya necesitado solo 63 partidos en dos años para asentarse y triunfar. Es un regalo para Flick, que en cuanto le vio, tuvo claro que él debía ser quien complementara a Iñigo Martínez. Solucionando los planes de Deco, que siempre pensó en la fortaleza de Araújo, entonces lesionado.
El gol de Cubarsí fue un remate de cabeza. En una salida de córner que centró Raphinha. Perfecta al segundo palo. El canterano lo celebró besando el escudo. Dejando de lado al chico tranquilo que vive y estudia en la Masia y que se sacó el carné de conducir hace un mes. Iñigo Martínez fotocopió el gol del hermano pequeño. Cabeceó otro córner perfecto de Raphinha. Ya van tres tantos del defensa vasco este curso.
Con estas dos dianas, la de sus guardianes, al Atlético, ya son 11 los goles fabricados desde el córner este curso. Aún así, no hubo un final del todo feliz. Cubarsí e Iñigo también terminaron desbordados y compartieron su rabia cuando Sorloth marcó el 4-4.
lavanguardia